Archivo | enero, 2010

Sevilla pierde obras de Roberto Matta, Anish Kapoor y Jesús Soto

28 Ene
(El País, 20-01-2010)
La especulación, el vandalismo y los robos han acabado con el patrimonio artístico de La Cartuja, lugar donde se celebró la Exposición Universal de Sevilla en 1992. La desidia de las autoridades locales hizo el resto.
Las excavadoras derribaron una hermosa torre diseñada por Anish Kapoor. El mural que Roberto Matta pintó sobre cerámica ha sido destruido a golpes por algún vándalo sin identificar. Algo parecido ocurrió con la pintura de Ilya Kabakov, mientras que otra obra de Jesús Soto fue desmantelada y vendida fuera de España.
Lo cuenta  Margot Molina en el diario El País: en Sevilla, el Arte contemporáneo sobra, o eso parece, después de juzgar cómo se tratan las obras. La ciudad barroca por excelencia vivió su oasis particular durante la Exposición Universal del 92, un acontecimiento que sirvió para traer piezas de grandes artistas internacionales que acrecentaron el valor de sus espacios públicos. De ese importante legado sólo quedan algunos restos. Sigue leyendo

El desastre del 92

26 Ene
Por Javier Molins (ABC 26-01-2010)
OBRAS de artistas contemporáneos como Anish Kapoor, Stephan Balkenhol, Eva Lootz, Per Kirkeby, Ettore Spalletti o Roberto Matta harían la delicia de cualquier museo de arte moderno, pues son autores cuya obra está presente en colecciones como las del MOMA, Guggenheim, la Tate Gallery o el Museo Reina Sofía. Sin embargo, siempre hay una excepción y ese es el caso de Sevilla, una ciudad que en el año 1992 acogió una orgía organizativa denominada la Expo y que incluyó una serie de obras de arte realizadas ex profeso para su recinto por los autores nombrados. La mayoría de esas obras han sido derribadas por las excavadoras, abandonadas en un recinto cerrado o desmanteladas y vendidas fuera de España.
La Exposición Universal de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona pusieron en 1992 a España a la vanguardia organizativa de grandes eventos internacionales. Ambos hitos supusieron una lluvia de millones para estas dos ciudades -algo que aún está por llegar a Valencia, que 17 años después aún no dispone de AVE- y sirvieron de ejemplo tanto para estudiar cómo sacar el máximo rendimiento mediático y urbanístico a unos Juegos como para comprobar cuál es la mejor manera de despilfarrar miles de millones en una Exposición Universal. Sigue leyendo

En Sevilla reina el arte… de la desidia

20 Ene

Por Margot Molina

Las obras de grandes autores para la Expo de 1992 sufren un estado deplorable  –  Especulación, vandalismo y robo han acabado con el patrimonio de La Cartuja

En Sevilla el arte contemporáneo sobra, o eso parece a juzgar por cómo se tratan las obras. La ciudad barroca por excelencia vivió su oasis particular durante la Exposición Universal de 1992, cuando la isla de La Cartuja se llenó de piezas de grandes artistas internacionales en espacios públicos. Un importante legado que, en su mayoría, ha padecido la desidia de las administraciones.

Parte de este valioso conjunto ha sido derribado por las excavadoras, como la torre-fortaleza de Anish Kapoor y David Connor; o destruido por el vandalismo, lo que ha ocurrido con el gran mural de cerámica de Roberto Matta o con la pintura de Ilya Kabakov; o robado, como la escultura de madera de Stephan Balkenhol, o desmantelado y vendido fuera de España, destino que tuvo la obra de Jesús Soto, uno de los precursores del arte cinético. Sigue leyendo

La destrucción del mural, un suma y sigue contra el legado de la Expo

19 Ene
M.D.A.
La Expo hizo de Sevilla durante seis meses el mayor museo del mundo. Muchos países trajeron a sus pabellones importantes obras de artes y sus calles se poblaron de singulares esculturas. Las obras de artes que se mostraron en los pabellones volvieron a sus países pero muchas de las que inundaban las calles se quedaron en Sevilla para seguir dando fe de las últimas tendencias en el arte.
Hoy, casi dieciocho años después de la inauguración de aquella muestra que transformó Sevilla, apenas si quedan vestigios de aquellas obras de arte, sólo en el espacio ajardinado delante del Monasterio de Santa María de las Cuevas se pueden admirar algunas piezas.
Pero otras obra de arte, y con ellas buena parte del mobiliario urbano, muchas de cuyas piezas fueron reconocida con un premio nacional, no han corrido tanta suerte. Sigue leyendo